“Érase una vez un mundo extraño, y en aquel mundo extraño, un fantástico reino… y en aquel fantástico reino, un vasto desierto… y en aquel vasto desierto, un sándwich de jamón y queso. Y no demasiado lejos de allí, un insignificante bálbaro de malos modales...”
Así empieza esta absurda y compleja epopeya de carácter mitológico, dividida en dos largos volúmenes, en la que circulan cientos de personajes diversos, desde monstruos y dioses hasta hombres-rata, fantasmas o camellos que hablan, y las tramas se multiplican hasta la locura. El mayor trabajo como historietista de su autor, que comenzó en 1994 y no dio por terminado hasta 1999.
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